Los riesgos del sobrepeso en gatos
El sobrepeso y la obesidad son un problema frecuente entre nuestros animales de compañía. Algunos tutores encuentran que sus pequeñas bolitas así están adorables (y lo están, porque todos los animales son adorables 😅), pero la realidad es que esos kilos demás les hacen un flaco favor.
El sobrepeso en gatos puede causar diabetes, aumenta el riesgo de padecer cáncer, dispara el riesgo anestésico, estropea las articulaciones y un largo etcétera.
¿Cómo saber si mi gato está gordo? No se puede decir una cifra exacta, ya que depende de la talla del animal. Los machos son más pesados que las hembras y razas como los Maine Coon son más pesadas que los Sphynx por ejemplo.
Tomando como referencia un gato común europeo, el peso aproximado debe estar entre 3,5 y 5 kilos. Más tirando a 4 si es hembra y a 5 si es macho. Sin embargo, la verdad es que estas cifras son orientativas y muy poco precisas. Pero entonces, ¿cómo saber si mi gato está gordo?
¿Cómo saber si mi gato está gordo?
Para averiguar si tu gato tiene exceso de peso, usa los siguientes indicadores:
- Silueta
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| Escala de Condición Corporal del Gato |
- Costillas
- Vientre
Debe recogerse hacia la zona del pubis. Esto no siempre es muy visible por la bolsa primordial que tienen todos los gatos. Sin embargo, a pesar de todo debemos notar que el abdomen se recoge hacia la zona caudal.
- Cintura
Si miras a tu gato desde arriba, debes percibir su cintura. Es decir, debe haber un ligero estrechamiento entre la cadera y el abdomen.
- Otros
¿Cómo hacer que mi gato adelgace?
1. Racionar el pienso PAULATINAMENTE
Éste quizá sea el fallo de la mayoría de los tutores: dejar que el gato coma todo lo que quiera. Dejar un cuenco de pienso lleno solo es posible cuando nuestro animal está esbelto y se administra correctamente la comida. Esto es lo ideal, ya que imita la naturaleza en que un gato como más de una docena de veces al día. Lamentablemente, en los gatos glotones esto no es posible.
Debemos pesar la cantidad de pienso que les damos, según las recomendaciones del fabricante. Para ello, basta con mirar la parte de atrás de la etiqueta de los piensos. Mi consejo es usar una báscula de cocina. 10 gramos arriba o abajo son una diferencia enorme para un animal que de media ronda los 4 kilos.
Eso sí, si nuestro gato tiene obesidad (ejemplo, un gato común europeo de 12 kilos, cuyo peso ideal son por ejemplo 6 kilos) NO debemos bajo ningún concepto restringir de forma drástica la alimentación, ya que eso podría hacerle enfermar.
En este ejemplo en concreto, inicialmente debemos empezar a dar la cantidad recomendada de pienso para un gato de 12 kilos. Al cabo de dos semanas, pesaremos a nuestro animal.
- Si ha bajado de peso, mantenemos dicha ración.
- Si pesa lo mismo, la disminuimos y por ejemplo, damos la cantidad recomendada para un gato de 11,5 kilos.
Pasadas dos semanas, pesaremos de nuevo al animal y se actúa en consecuencia:
- Si baja de peso, mantenemos esa misma cantidad
- Si se estanca, disminuimos 10 gramos
Importante. Tu gato debe perder un máximo de un 5% de peso al mes. Una pérdida mayor es peligrosa para su salud
Además, es conveniente que dividas la ración en al menos 6 tomas diarias (o más, si te es factible).
2. Pienso adecuado
Debes encontrar el pienso adecuado para tu gato. Mi consejo es HUIR del que se vende en grandes superficies y usar marcas recomendadas por tu veterinario. En mi caso, para gatos especialmente glotones me gusta el pienso Hill's Metabollic. Su alto contenido en fibra, resulta más saciante.
Eso sí, para que tu gato lo acepte, haz un cambio paulatino. Empieza añadiendo una pequeña cantidad del pienso nuevo al antiguo y ve aumentado progresivamente.
3. Deporte y enriquecimiento
La falta de ejercicio puede ser la causa del sobrepeso. Y el aburrimiento, también. Por eso, es importante que tu gato tenga oportunidad de hacer ejercicio y divertirse. ¡Juega con él todo lo que puedas! Además, deja a su alcance cosas para que se entretenga (rascadores, hierba gatera, juguetes, un balcón abierto con red de seguridad...). Un juguete que a mi gata le va fenomenal son los puzzles dispensadores de comida.
4. A la desesperada: ¡verdura!
Mucho antes de ser veterinaria, hice un "stage découverte" (en español significaría algo así como "prácticas para descubrir una profesión) en la clínica francesa Vet in Paris. Una de las veterinarias que trabajaba allí me sugirió lo siguiente para calmar el ansia de los gatos más glotones. Para mi sorpresa, funcionó. ¡Darles calabacín cocido!
Lo que yo hago es cortarlo en cubos muy pequeños, ponerlo en un bol con 1 cucharada de agua en el microondas un minuto y medio, después añadirle una cucharada de comida húmeda, y voilà. ¡A mi gata le encanta! Obviamente esto NO debe ser la base de su alimentación, ya que no es una comida equilibrada, pero sí un complemento saciante (tiene alto contenido en fibra) y sabroso, por estar "engañado" con un poco de pienso húmedo.
¡Espero que este post sea de utilidad para vuestros animalitos!

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